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viernes, 24 de septiembre de 2010

«Mi padre demostró que la ciencia nos pertenece a todos»


Dorion Sagan, hijo de Carl Sagan y la bióloga Lynn Margulis.

Dorion Sagan (Madison, Wisconsin, EEUU, 1959) escuchaba música punk y practicaba danza moderna en un instituto de Los Ángeles mientras su padre cambiaba la historia de la ciencia. En 1980, cuando Dorion tenía 18 años, Carl Sagan estaba filmando Cosmos, la mítica serie de divulgación científica que ya han visto 500 millones de personas y que mañana comienza a regalar este diario. "Imagino que, como todos los adolescentes, estaba un poco avergonzado de mi padre, y de que saliera cada día en la televisión", recuerda ahora Dorion Sagan, 30 años después del estreno de Cosmos. "Pero también estaba muy orgulloso", añade. El hijo del gran divulgador es también escritor, y ha publicado decenas de ensayos sobre evolución, física y filosofía de la ciencia, algunos de ellos con su madre, la reconocida bióloga Lynn Margulis. Su último libro, The Sciences of Avatar: from Anthropology to Xenology, es el más vendido en las listas de ciencia-ficción en Amazon.
Dorion Sagan recuerda con cariño y admiración a su padre, y defiende su influencia en la divulgación de la ciencia, la defensa de la racionalidad y la crítica al misticismo. "No era sólo elocuente y racional; también era un valiente. Amaba la democracia y se rebeló para defender a los ciudadanos [fue detenido dos veces por protestar contra la carrera nuclear]. Y no podían comprarlo. Necesitamos más gente como él", resume.

Cuál ha sido la mayor aportación de su padre a la divulgación científica?

Mi padre consiguió convertir la ciencia en algo divertido. La exploración del espacio y la evolución forman parte de una historia que se basa en la evidencia y que pertenece a toda la humanidad, no a una élite política o religiosa que sólo defiende sus intereses. Él criticó al Congreso por no conocer la ciencia, y otorgó poder al público, revelándole que pertenecemos a un cosmos que es comprensible y está abierto a la exploración humana. Demostró que no sólo la ciencia nos pertenece a todos, sino que un público científicamente preparado es necesario para la buena salud de la sociedad.

Cuál ha sido la influencia, en particular, de Cosmos'?

Cosmos es uno de los programas de televisión más vistos de la historia, y no se trata de ficción o de deportes, sino de una narración sobre quién, qué, cuándo y dónde somos. Mi padre encarnó la idea de una televisión emocionante, relacionada con la verdad y la belleza. Probó que cualquiera, empleando el método científico y aconfesional, puede entender el cosmos, que es un tipo de dios, el de Einstein y Spinoza; un dios abierto a la racionalidad y el examen matemático.

¿Cree que la serie mantiene su actualidad?

Cosmos quizá haya envejecido en la producción y los efectos especiales, pero yo creo que su espíritu permanece imperturbable. Y debido a que la educación científica es cada vez menor, de algún modo es más relevante, incluso, que cuando nació. La biología evolutiva, el pensamiento crítico y el papel de la evidencia para entender un universo donde no somos los amos sino, en realidad, una forma de vida inmadura; todos estos temas continúan siendo cruciales.

Los expertos destacan que gran parte del éxito de Cosmos' se debe a la capacidad de divulgación de su padre.

Estoy de acuerdo. Mi padre no tenía parangón en su habilidad para expresar la esencia de la ciencia en lenguaje poético. Observarle era agradable, y escucharle, hipnótico. El entusiasmo de sus presentaciones era contagioso. Le echo de menos; el mundo le echa de menos. No sólo era un gran divulgador, era un hombre enamorado de la verdad. Él supervisó el salto desde una era de la ciencia-ficción a una era de realidad científica, donde realmente fuimos a la Luna, y todavía más allá. Le pidieron que prestara su imagen para campañas publicitarias, pero las rechazaba. Estaba motivado para educar, no para hacer dinero.

Dicen que su padre fue muy curioso de niño. ¿Cómo pueden los padres de hoy en día reforzar la curiosidad científica de sus hijos?

Cuando mi padre era niño, su madre le llevó un día a la biblioteca para buscar un libro sobre las estrellas, e insistió cuando el bibliotecario le sugirió que echara un vistazo a un libro sobre las estrellas de Hollywood. Los padres necesitan aprender algo de ciencia, pero es más importante aún que permanezcan con la mente abierta. ¿Es el sol una estrella? ¿Por qué el cielo es azul? ¿Qué edad tiene el universo? Lo que a veces parecen misterios inexplicables tienen, a menudo, respuestas científicas.

¿Cómo influyó el trabajo de su padre en el suyo?

El ejemplo de mi padre me influyó tanto directa como indirectamente. Cuando era niño me contaba historias sobre estrellas que colapsaban, agujeros negros, viajes en el tiempo y exploración espacial, historias que luego explicaría al resto del mundo. Me sentí abandonado cuando mis padres se separaron a los 5 años, pero tuvimos muchas discusiones intelectuales fascinantes. El énfasis de mi padre en volver a los clásicos, integrando ciencias con filosofía e historia, es una fuente de inspiración para mí.

¿Por qué cree que tantos científicos se resisten a divulgar?

La mayor parte de los científicos, como la mayor parte de la gente, no suele ser muy elocuente. Y los científicos responsables no quieren ver sus descripciones cuidadosas descuartizadas por los medios, que están más preocupados en conseguir titulares sensacionalistas que en la búsqueda de la verdad. Además, el científico medio está demasiado especializado para decir cosas que resulten de interés para el público general, y luego están los que trabajan en corporaciones, que quizá tengan prohibido discutir sus resultados. Así que yo creo que la influencia de las corporaciones, la dejadez y el sensacionalismo de muchos medios y la superespecialización científica provocan que sea difícil comunicar la ciencia al público. No hay solución fácil, pero siempre debemos impulsar la curiosidad y el pensamiento crítico.

¿Cómo?

Creo que la filosofía y la ciencia se deberían enseñar a una edad temprana. Los niños necesitan saber no sólo que está bien que se equivoquen, sino que la ciencia es un continuo proceso de aprendizaje de los errores. La ciencia y la filosofía enseñan a pensar con cuidado, buscar consistencia y permanecer con espíritu crítico.

¿Qué aconsejaría a esos científicos que sí quieren divulgar?

Les diría que la literatura, la filosofía y la historia son disciplinas importantes para su formación. La ciencia tiene una larga historia cultural. Mi padre lo describió como un medio para el error y la corrección. Como reportera, usted debe tener una mente abierta y crítica, es decir, científica, para comunicar con efectividad lo que ocurre en la ciencia en el mundo de las noticias de hoy, que es tan dinámico. En el siglo XIX, Samuel Butler dijo que los científicos son los sacerdotes de la era moderna y que debían ser observados con cuidado. Pero, como enfatizaba mi padre, la ciencia pertenece a la gente, y sus métodos y resultados deberían ser estudiados por todos.

Como escritor de asuntos científicos y culturales, ¿qué piensa de esa clásica distinción entre ciencia y cultura?

C. P. Snow, en un famoso discurso, comparó no conocer la segunda ley de la termodinámica con no estar familiarizado con la obra de Shakespeare. La gente necesita aprender ciencia y cultura. Los científicos necesitan saber algo de literatura y filosofía, y todos deberían conocer las ideas de la ciencia moderna. Y, más importante aún, el método que está en las raíces de esa ciencia. Esto es importante no sólo para la ciencia sino para la ciudadanía. Los antropólogos modernos estudian la ciencia como una forma de cultura, pero a veces ignoran esa ciencia a la que reducen a fenómeno cultural. Los científicos, mientras, exhiben con frecuencia la arrogancia de que, como su método es tan poderoso, tienen un acceso privilegiado a la verdad. Lo que comparten la ciencia, la filosofía e incluso la religión es el conocimiento de que sonincompletas.

¿Cómo cree que habría recibido su padre grandes avances como internet, la secuenciación del genoma humano o el descubrimiento de planetas extrasolares?

Mi padre se habría entusiasmado ante el descubrimiento de planetas extrasolares, y habría estudiado sus particularidades de una manera que aún no se ha hecho. Internet ya existía cuando murió, pero su rápido crecimiento habría hecho que se planteara dudas sobre sus problemas y oportunidades. Por una parte, en internet hay poco respeto por la verdad y florecen las mentiras, los rumores, las conspiraciones y la pseudociencia. Por otra, internet es, posiblemente, el mayor apoyo que ha tenido la democracia desde el derecho a voto. En el mismo sentido, la genética y la bioinformática le habrían entusiasmado y preocupado también. Hubiera sido fascinante contemplar a mi padre interpretando la ciencia, la tecnología y la política de forma conjunta, como sólo el podría haberlo hecho, si hoy en día siguiera vivo.

Fuente: Público.es

lunes, 30 de agosto de 2010

Entrevista a Marie Monique Robin, directora de “El mundo según Monsanto”


“Es una mentira total que losOMG’s hayan sido testados”

Por Iara Houghton.
Hija de agricultores, periodista y cineasta, Marie Monique Robin se declara “una amante de las cosas bellas de la vida”. Investigadora ferviente y tenaz, en su última película desenmascara a la multinacional que controla el 80% de la producción de semillas transgénicas en el mundo: el gigante Monsanto. Visitó recientemente Barcelona en un acto organizado por el Instituto Francés y Som lo que Sembrem. Iara Houghton no pudo resistirse a intercambiar unas palabras con ella. Los emails circulando durante toda la semana, de aquí y de allá, para advertir de que la sesión valía la pena. La sala, casi abarrotada. No había mucho tiempo, pero le sacamos todo el rendimiento que pudimos.

- ¿Cómo es el mundo según Monsanto?

- Es un mundo donde la producción agrícola está en manos de una multinacional. Es un mundo donde Monsanto controla las semillas a través de los transgénicos. Y es un mundo con poca biodiversidad, con problemas jurídico-legales y con una contaminación ambiental muy fuerte.

- ¿Cómo hemos podido llegar a este extremo? ¿Cómo nos hemos dejado embaucar?

- Las semillas transgénicas tienen una particularidad: se pueden patentar. Hace 30 años ningún organismo vivo se podía patentar. Los OMG’s son una desviación en el sistema de patentes, porque antes se podía patentar una invención técnica, una máquina, un proceso industrial... ¡pero no un organismo vivo! Patentar los transgénicos significa que los agricultores que siembran OMG’sno pueden conservar una parte de su cosecha, como se suele hacer en muchas partes del mundo, sino que tienen que comprar cada año nuevas semillas.

CONTROL AGRARIO

- ¿Y quién controla que los campesinos no puedan guardar una parte de su cosecha?

- En EE.UU. y Canadá, Monsanto ha creado lo que se conoce como la “policía de los genes”. Son detectives privados contratados por la multinacional para verificar que los agricultores que cultivan OMG’s han pagado sus semillas. Llegan al terreno, verifican la semilla, piden las facturas y, si el agricultor no las tiene, empieza un juicio que Monsanto gana casi siempre. En EE.UU. casi no hay alternativa. También se ha creado una línea telefónica gratis “el numero verde” donde cualquiera puede llamar para denunciar a su vecino. En EE.UU. entrevisté a un campesino que fue denunciado por su vecino, alegando que el denunciado estaba cultivando colza transgénica sin pagar la patente. Lo más fuerte es que este hombre no cultivaba OMG’s, pero su vecino sí y había contaminado su cultivo.

- Con estos datos, parece que Monsanto pueda controlar toda la producción agrícola.

- Si no les detenemos, cada vez la controlarán más. Monsanto ha comprado el 60% de las empresas “semilleras” de Estados Unidos. De hecho, ahora mismo está en juicio porque se supone que ha violado la Ley Antitrust (derecho de la competencia). Otro ejemplo del extremo al que está llegando es el algodón en India: no hay otra opción que comprar a Monsanto. Poco a poco, si la situación sigue así, el resultado será que los agricultores del mundo tendrán que comprar semillas cada año. Esto representa una consecuencia muy grande sobre la biodiversidad y sobre el control del primer eslabón de la cadena alimentaria, las semillas.

- ¿Qué efectos tienen sobre nuestra salud los OMG’s?

- Las semillas de Monsanto son de dos clases. El primer tipo es el caso de la soja. Son plantas manipuladas genéticamente para poder ser fumigadas con Roundup, el herbicida más utilizado en el mundo. El Roundup pertenece a Monsanto y se anunciaba con publicidad engañosa, pues se decía que era “biodegradable”. Se ha comprobado que produce cáncer y es un disruptor endocrino muy potente. La segunda clase se compone por las semillas suicida como el maíz transgénico MON 810. Son plantas que producen un insecticida por ellas mismas: el denominado insecticida Bt. Este insecticida es intrínseco a la planta y lo consumen los insectos y los humanos. Estudios científicos han demostrado que el insecticida Bt puede producir problemas hepáticos, renales, metabólicos y de fertilidad en los animales.

SEMILLAS SUICIDAS

- En India, las semillas suicidas están causando estragos.

- El caso de este país es especialmente impactante. En el estado de Maharashtra hay una media de cuatro suicidios al día. En el documental muestro las imágenes de un funeral al que asistí, que fue una experiencia muy dura a nivel personal. Afortunadamente, los campesinos indios se están dando cuenta de que los transgénicos Bt no funcionan en su país, entre otras cosas, porque no reducen el uso de insecticida y porque en la estación de lluvias hay mucho riesgo de que el agua arrastre el cultivo.

- Una gran parte de la comunidad científica asegura que losOMG’s han sido testados con numerosas pruebas y no suponen ningún peligro para el planeta.

- En primer lugar, tengo que aclarar que es una mentira total que los OMG’s hayan sido testados. No pueden negar lo que revelé en el documental. Monsanto, con la complicidad de la FDA (Food and Drug Administration), la agencia encargada de la seguridad en los alimentos y los Medicamentos, han normalizado el comercio de un producto sin haber comprobado sus perjuicios. En 1992 la FDA publicó un texto muy importante, que es la base de la no regulación de los transgénicos, donde se pone de manifiesto que “un transgénico es equivalente a una planta convencional”. Esto se conoce a nivel científico como “principio de equivalencia sustancial”. Es decir, ellos deciden que un OMG es como cualquier otro alimento y que por eso no hay que hacer estudios.

- Muchos científicos aseguran que un cultivo OMG es como cualquier otra modificación genética a través de injertos.

- Exactamente. Pero el proceso de fabricación de los OMG’s no es nada natural. Se necesita un cañón de genes para poder introducir el gen de interés dentro de la célula, porque, si no, ésta lo rechaza. El texto de reglamentación que regula los transgénicos en Estados Unidos fue publicado por la FDA en 1992 y fue redactado por Michael Taylor, abogado de Monsanto, reclutado por la FDA y después nombrado vicepresidente de Monsanto. Esto es lo que en EE.UU. se conoce como “las puertas giratorias”.

- Es decir, el principio de equivalencia no ha sido realmente demostrado...

- Todos los científicos independientes que han querido hacer investigaciones han sido expulsados de sus departamentos. Monsanto ha realizado estudios de 28 días, que no sirven para nada. Sólo sirven para medir una toxicidad aguda, pero no una toxicidad crónica. El ejemplo clave es el del profesor Arpad Pusztai, que dirigió una investigación de dos años alimentado ratas con patatas transgénicas. Este científico simplemente quería llevar a cabo un estudio que aún no se había realizado y resultó que dio problemas. Perdió su trabajo y su equipo de científicos fue desmantelado. Hay que seguir con estudios, dijo, pero no pudo.

AM FLORA

- En la UE, acaba de ser aprobada la patata transgénica “Amflora”, después de 12 años de moratoria.

- El cultivo de la patata Amflora, a pesar de que su uso sólo está destinado a almidón y productos industriales, es un retroceso increíble que no podemos permitir. Al principio en la UE se tomó como base el principio de equivalencia y se aceptaron los OMG’S, pero a finales de los 90 la resistencia de la sociedad civil, encabezada por Greenpeace, obligó a la UE a decretar una moratoria. Hoy en día no se cultivan pero estamos importando OMG’S soja transgénica, sobre todo, para alimentar a nuestros animales en las granjas industriales. Para poder cultivar hay que pedir un permiso y pasar por la EPSA (autoridad europea de la seguridad alimentaria). El conflicto de intereses es muy fuerte. A día de hoy no hay ningún cultivo de OMG’S en Europa excepto en España, sobre todo en Catalunya y Aragón.

- ¿Qué pasa en España? ¿Por qué esta falta de conciencia?

- Estáis en la misma fase que Francia hace 20 o 30 años. Mi padre fue parte de la “Revolución Verde” y se vendió a lo moderno. España vivió esta revolución mucho más tarde. Es como si estuvieran atrasados. La normalidad es la ecología, lo verde. El Partido Verde en Francia está ganando cada vez más votos. Cuando vine aquí hace un año a presentar mi investigación, me di cuenta de que los periodistas no saben nada y la sociedad civil tampoco. Hay mucha desinformación. La clase política española vive una fascinación por la tecnología, cuando ahora estamos en otra fase.

¿Piensas que todo este tema alrededor de modificar la vida es consecuencia de una pérdida de valores espirituales y tradicionales?

Para mí, forma parte de una lógica capitalista, es una cuestión económica. Los transgénicos son un medio para controlar el mercado de las semillas, el primer mercado del mundo; porque cuando un ser humano come algo, significa que un agricultor lo ha sembrado. Es una lógica industrial cada vez más alejada de la vida y de la naturaleza, despreocupada de las consecuencias a largo plazo, donde el único fin es ganar dinero y controlar los mercados.

ÚNICA ALTERNATIVA LA ALIMENTACIÓN “BIO”

Con ojos atentos e implorantes y un español perfecto, Marie Monique nos acoge en el Instituto Francés, ofreciéndonos su sonrisa sincera y humilde. Es una mujer franca, con manos gestuales y un discurso potente y veloz. En la charla que prosigue al documental alerta que vivimos en “una guerra de la información” y anima a los presentes a tomar las riendas en este tema. “Tenemos que reaprender a consumir”, asegura. Los consumidores tenemos la clave. “La única alternativa son los productos ‘bio’ y reorientarnos a los agricultores”. La alimentación biológica es la verdadera solución a la modificación genética.

Marie Monique Robin prepara un documental sobre compuestos químicos Persistentes:

A finales de año, Marie Monique Robin estrenará su próximo documental, que tratará sobre los compuestos químicos persistentes, otro tema sobre el que queda mucho por esclarecer. Recuerda que los hombres occidentales han perdido el 50% de fertilidad en los últimos años y esto es un dato que no puede pasar desapercibido. El libro El mundo según Monsanto ha sido traducido a 16 idiomas y el documental se ha reproducido en más de 20 países. “Los directivos de Monsanto podrían haber emprendido un juicio contra mí, como suelen hacer contra cualquiera que se rebela contra ellos, pero no lo han hecho”, confiesa.

Desde aquí, le deseamos que su próxima obra goce de tanta expansión y siga ayudándonos a disfrutar de un mundo más sano y responsable, para nosotros y nuestros descendientes.

Fuente:
Especial para Ecos de Romang
Revista The Ecologist Nº 42, páginas VI y VII (julio-agosto-septiembre) 2010
Biocultura -Vida Sana.org Barcelona España

restodelmundocontaminado.blogspot.com

http://vozentrerriana.blogspot.com/2010/08/entrevista-marie-monique-robin.html

lunes, 26 de julio de 2010

Anarquismo Básico




Entrevista con Fernando Ventura, en la reedición de "Anarquismo Básico. Habla la anarquía"


...la crítica que puede leer en “Anarquismo Básico” es la que se dirige hacia el enemigo, hacia el arquismo, hacia el poder, y ahí si que somos implacables.

A las Barricadas | La Haine



La Fundación Anselmo Lorenzo ha reeditado el libro “Anarquismo Básico – Habla la anarquía”. Se trata de un texto que tuvo buena acogida en su primera edición, y nos hemos animado por ello a entrevistar al compañero Fernando Ventura, que ha sido quien ha preparado ambas ediciones.

ALB. Para empezar, una pregunta básica ¿podría explicarnos que es “Anarquismo Básico”, ese AnBas como usted lo llama?

FV. Se trata de un libro de divulgación política. En él, con un lenguaje sencillo y directo, se explican los motivos que tienen los anarquistas para rechazar la sociedad presente, la alternativa que defienden, y el modo que tienen de funcionar en el momento actual.

¿Y por qué un libro “nuevo”, en lugar de proceder a la reedición de obras clásicas o de autores consagrados?

Porque había una demanda de ese tipo de literatura de divulgación. Me di cuenta de gente que quería una especie de manual entendible que diera explicación a muchas preguntas actuales, y por eso me puse manos a la obra.

¿No piensa que esa sencillez puede constituir un obstáculo a la hora de exponer con profundidad qué es el anarquismo? ¿No corre el riesgo de hacer un catecismo?

No, no me lo parece. El lenguaje difícil y profundo puede estar muy bien para situar el debate a un nivel de expertos. Por ahí andan sus textos y quien quiera que se los lea. Pero es perfectamente factible decir las cosas claras, de manera que cualquiera pueda entenderlas, sin por ello perder esa profundidad de conceptos que menciona.
¿Podría el libro inducir a error en lectores poco avezados?
Para evitar eso están los clásicos, la prensa libertaria, las páginas de internet, las asambleas, el contacto con compañeros y el propio pensamiento independiente... En el AnBas se advierte claramente, y en varias ocasiones, de lo importante que es la formación y la reflexión sobre la Idea, y el peligro que constituye el aprenderse una serie de recetas que den solución a todo. Cuando una teoría tiene respuesta a cualquier pregunta, es porque es una mala teoría.
En el libro es la Anarquía la que habla al lector… ¿Cómo se la imagina?
Siempre la he visto como a una mujer madura, fuerte, sabia, divertida e inquietante... y con mala dentadura. Pensé que sería bonito que hablase a la gente, y que tuviese la oportunidad de decir lo que le diese la gana.
¿Los textos los ha escrito usted?

Hay muchos textos que sí son míos. Pero en determinados temas pido la colaboración de otros compañeros más sabios que yo, que tienen la amabilidad de aportarme sus ideas y conocimientos. Tenga en cuenta que yo soy un divulgador, o un propagandista si lo prefiere. Yo no soy un experto en anarquismo, ni un profesor, ni un pensador original.
¿Y quiénes son esos “compañeros más sabios” que usted?
Pues en general gente sin nombre, que no es famosa en el mundillo. A mí no se me ocurriría pedirle colaboración a alguien mediático como qué sé yo, como Miquel Amorós o como Félix Rodrigo o como José Luis García Rúa por ejemplo, que son compañeros valiosísimos en sus campos, pero que no deben intervenir en un texto divulgativo como este. Esos compañeros tienen ideas muy propias y muy acentuadas, y no habría manera de enhebrarlas en el relato luego. Yo prefiero a gente más desapercibida, que en cierto modo es la que hace el anarquismo cotidiano, y a la que le importa menos o nada que luego llegue yo con las modificaciones y les destripe el discurso.

¿Pero cómo hace esa selección de autores? ¿Qué criterios sigue?

Lo primero que miro es si yo soy competente para escribir el artículo. Si pienso que no lo soy, busco en donde supongo que hay gente que sí es competente. El capítulo de la cárcel lo escribió un preso, por ejemplo. El del arte una artista. El de religión un cristiano. El de lo étnico una inmigrante. El de las mujeres una mujer. El de la ley y la justicia un abogado. El capítulo de economía debe mucho a los compañeros del ICEA…, así siempre. Yo intento fijarme en lo que aporta cada cual, y cuando escucho a alguien interesante, le pido ayuda. Por eso, aunque yo he coordinado el libro (por decirlo de algún modo) y también he escrito mucho de mi capote, no puedo decir que sea mío, y por eso no lo firmo. Ah, y también copio mucho de los clásicos o de lo que se me pone a tiro. No tengo problema en ello.
¿Y cuáles son esas modificaciones que dice que le hace a los textos?

Aparte del estilo literario, que lo suelo poner yo salvo en casos que veo muy brillante algo y prefiero no tocarlo, a todo el mundo le expongo una única exigencia: todo lo que se diga tiene que ser positivo. Si veo algo negativo, deprimente, triste, derrotista, insultante hacia el anarquismo…, lo elimino. Aparte de exponer con claridad el tema, el escritor tiene que dar ánimos y no ser cáustico o ácido con otras tendencias anarquistas. Yo parto de la idea de que la crítica es, en líneas generales, innecesaria y “no hace avanzar”. Criticar, para lo único que sirve es para criticar. Lo que hace avanzar es dar pasos hacia delante, no hablar sobre cómo dar los pasos, o sobre lo mal que caminan los vecinos...

Pues normalmente se dice que la crítica hace avanzar...
La crítica esa que usted menciona, lo único que hace es fomentar discusiones eternas. Mi abuela, que era una persona sabia y analfabeta, siempre me decía que quien critica suele ser un sujeto que pretende que los demás hagan lo que él quiere, y yo me ciño a lo que me enseñó mi abuela.

¿Un libro de anarquismo sin crítica? Eso parece imposible...

Hay crítica en anarquismo básico. Es decir, hay argumentos y réplicas en los temas. Pero la crítica que puede leer en “Anarquismo Básico” es la que se dirige hacia el enemigo, hacia el arquismo, hacia el poder, y ahí si que somos implacables. También si hay varias posturas libertarias en torno a un tema, se exponen de buen rollo. Una vez se hace esa crítica, lo único que queda por hacer es poner en marcha nuestras ideas. Lo importante, no me canso de decirlo, es demostrar que lo que decimos lo hacemos. Mostrar que los demás hacen mal las cosas es una pérdida de tiempo, ya que a la vista está que las hacen mal.

Mire usted alrededor, y verá diáfano que los capitalistas y los gobernantes de todo signo son unos cabronazos. Y que los anarquistas también hacemos mal las cosas, pues natural, ya que el que actúa necesariamente se equivoca y para eso estamos. Por eso lo suyo es decir “esto no nos gusta”, y a continuación decir qué queremos y cómo vamos a conseguirlo, y luego ir a la batalla. Actuar lo mejor que podamos y conquistar nuestros objetivos debería ser nuestra preocupación, y no la crítica, que ya hay mucha gente criticando.

Ha dicho que quienes hacen el anarquismo son la gente corriente...¿Podría explicar cómo cree que se hace esa producción de ideas?

Mi opinión, por lo que observo, es que en un primer momento, la gente del común hace cosas. Y luego diversos intelectuales elaboran las teorías tomando sus ideas. Primero los obreros resisten, luchan, hablan y obran. Luego Marx escribe El Capital. Por eso, entre preguntar a los ilustrados, o preguntarle a un chaval que por qué hace algo, prefiero lo segundo. Así me ahorro al erudito, que suele ser algo pesado. Dicho lo dicho digo además que el intelectual avanzado, tipo Kropotkin, Bakunin, Proudhon, Voltairine y demás, es muy importante, no lo desprecio, y yo recomiendo su lectura. Anarquismo Básico abre unas puertas, pero quedarse en él sería un error.
¿Y no es usted uno de esos ilustrados que elucubran sobre lo que hace la gente?
No tanto. Yo no me considero un pensador político original, ya se lo he dicho, sino un simple publicista del anarquismo. No soy un artista, sino un artesano, un técnico. Digo lo que dicen otras personas. Cuando alguien lee un libro como “Anarquismo Básico”, yo no espero que el lector diga “¡oooh!, qué cosas más interesantes dice este tío”, sino “¡caramba!, eso es más o menos lo que pienso yo”. Intento que la gente descubra al anarquista que lleva dentro de sí, no procurar mi propio lucimiento, que es algo contraproducente para un libertario y que me trae al fresco.

¿Por qué no cita a ningún anarquista en ese libro?
Pues por evitar escribir una sucesión interminable de nombres de famosos y una copiosa bibliografía que cualquiera puede encontrar en la red o en una biblioteca. Me parece que en esta ocasión hay un par de nombres, pero como excepción, no como regla.

Quería preguntarle por el cambio habido con respecto a la primera edición, en la que había un tratamiento de la imagen y del sentido del humor que ha desaparecido en esta segunda edición...
Pero se habrá fijado usted que hemos ganado en contenido y en apasionamiento. Los compañeros de la FAL me sugirieron que añadiese al texto ese toque de humor de la primera edición. Pero desgraciadamente, por un lado yo estaba agotado tras más de un año de darle vueltas a los temas, y por otro estaba pasando una etapa muy difícil de mi vida por desgracias variadas que me anulaban esa sensibilidad humorística. Es que es muy difícil trabajar, atender una familia, ir a lo que va saliendo..., y escribir por la noche. Así que el libro sale un tanto serio, pero con mayor fuerza existencial y con mayor contenido. No se preocupe, que dentro de unos años, cuando hagamos la tercera edición, le meteremos los chistes.

¿Entonces el AnBas es una obra personal suya?

Hombre, teniendo en cuenta que le he dedicado bastante tiempo… Pero no, yo lo veo como algo colectivo. Ese libro no representa ni mis opiniones, ni mi carácter, sino que intenta exponer las ideas anarquistas, al margen de mi manera de pensar como anarquista. Siempre, aunque yo no sea de la cuerda de lo que esté exponiendo, si se trata de anarquismo intento mantener la distancia un poquito.

Por ejemplo, yo eso del independentismo libertario no lo comprendo, no lo comparto, pienso para mi caletre que no es más que el federalismo libertario de siempre. Pero cuando lo trato, me documento, pregunto, requiero revisiones, explico y le doy un tratamiento simpático a la explicación. Y es una tarea muy difícil, ¿eh?, porque dentro de la misma corriente te puedes encontrar con toda tranquilidad gente que defienda una cosa, y otra que diga lo contrario. Yo intento siempre ponerme en el lugar del compañero que defiende esa postura, al margen de mis propias opiniones.

Procuro que el lector comprenda el punto de vista de “el otro”, y que vea lo que de bueno puede aportar su planteamiento. Así que si alguien intenta descubrir en “Anarquismo Básico” sus propios fantasmas, o los míos, me temo que va a realizar un viaje en balde. Ahí puede encontrar materiales para formarse su opinión, no para comprender la mía.
¿Qué es lo que ha añadido al texto con respecto a la primera edición?

Pues muchas cosas. Por ejemplo, haciendo memoria… la explicación de la dichosa crisis, que es algo que no entiende ni el que la ha forjado. Se expone lo que es el capitalismo financiero, cómo se crea el dinero, en qué consiste el capitalismo… En el apartado de variantes de la anarquía se explica el mutualismo, el colectivismo, el feminismo libertario, se da mayor peso al individualismo anarquista… Aunque el anarcosindicalismo y el anarcocomunismo siguen siendo los apartados más extensos, se abren otros subcapítulos para aquellos temas que han generado debate en los últimos años, como el insurreccionalismo, el primitivismo, el independentismo anarquista… No sé lo que darán de sí esas tendencias en los próximos años, si seguirán o desaparecerán, pero lo que se ha dicho ahí queda escrito, y que cada cual juzgue lo que considere oportuno. También el tema de la economía libertaria se hace el esquema de funcionamiento de una economía colectivizada. Se menciona la secuenciación del genoma y las conclusiones que se pueden extraer de ellas en el tema de razas… Se amplían las descripciones de dinámicas asamblearias, pedagogía libertaria, arte y anarquía… En fin, que de un texto de unas cien páginas, se ha pasado a uno de trescientas. Y sigue siendo básico.

¿Qué recomendación haría al lector?

Que como todo es discutible, que discuta con el libro. Y que ayude a la distribución si tiene un rato… Ah, y que defienda la marca “anarquía” sin condescendencias: somos anarquistas, somos los que buscamos “la no dominación”, y eso es lo mejor del mundo. Ni los socialismos autoritarios, ni los liberalismos, ni las religiones, ni las ideas nacionales, ni las drogas de diseño, ni la victoria de la roja en el mundial podrán superar nunca la belleza de la Idea. Y por eso debemos reivindicarla sin complejos.

¿Y qué es lo que menos le gusta de “Anarquismo Básico”?

Mis limitaciones a la hora de elaborarlo. Me da rabia que por cansancio, por falta de tiempo, o por carencia de recursos, o por falta de fuerza o de valor o de conocimientos, no pueda hacer mejor las cosas.

Bueno, ¿qué es lo que más le gusta de “Anarquismo Básico”?

La cubierta de Marisol Caldito. Uno extiende esa portada…, y es emocionante. Yo me la paso viéndola embelesado. Eso es lo que más me gusta del libro, y solo por eso me merece la pena haber realizado el esfuerzo.

Gracias por habernos atendido.

Igualmente. Para mí es un placer recibir a los compañeros de alasbarricadas.org, y ser recibido por ellos. Gracias por difundir el AnBas.

Cogido de Kaosenlared.net


martes, 5 de enero de 2010

Entrevista a Eduardo Galeano

“América Latina está exorcizando la cultura de la impotencia”

Escritor e intelectual uruguayo. Elogia un redescubrimiento latinoamericano que busca recuperar la dignidad y la diversidad.


Ana Delicado - Buenos Aires - 03/01/2010

El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano se consagró hace casi 40 años con el libro “Las venas abiertas de América Latina”, la obra que el presidente venezolano, Hugo Chávez, escogió para regalarle a su homólogo estadounidense, Barack Obama. Pero la fascinación que Galeano despierta perdura hasta hoy. Un testimonio cotidiano de esa admiración: durante la entrevista, que se realiza en un café de Buenos Aires, un hombre se acercó con discreción con su hija y se sentó en una mesa cercana para poder escucharle. Su último libro, Espejos, habla de un mundo contradictorio que tiene miedo de mirarse, y de reconocerse.

¿Cómo define América Latina?

Es una tierra de encuentros de muchas diversidades: de cultura, religiones, tradiciones, y también de miedos e impotencia. Somos diversos en la esperanza y en la desesperación.

¿Cómo incide esa variedad en el presente?

En estos últimos años hay un proceso de renacimiento latinoamericano en el que estas tierras del mundo comienzan a descubrirse a sí mismas en toda su diversidad. El llamado descubrimiento de América fue, en realidad, un encubrimiento de la realidad diversa. Este es el arcoíris terrestre, que ha sido mutilado por unos cuantos siglos de racismo, de machismo y de militarismo. Nos han dejado ciegos de nosotros mismos. Es necesario recuperar la diversidad para celebrar el hecho de que somos más que lo que nos dijeron que somos.

¿Esa diversidad puede ser un impedimento para la integración?

Creo que no. Toda unidad fundada en la unanimidad es una falsa unidad que no tiene destino. La única unidad digna de fe es la unidad que existe en la diversidad y en la contradicción de sus partes. Hay una triste herencia del estalinismo y eso que llamaron socialismo real a lo largo del siglo XX que ha traicionado la esperanza de millones de personas justamente porque impuso ese criterio, el de que la unidad es la unanimidad. Se confundió así la política con la religión. Se aplicaron criterios que eran habituales en los tiempos de la Santa Inquisición, cuando toda divergencia era una herejía digna de castigo. Eso es una negación de la vida. Es una suerte de ceguera que te impide moverte porque el motor de la historia humana es la contradicción.

¿La diversidad puede establecer caminos de vida irreconciliables?

No siempre. En cualquier caso, no hay que tenerle miedo a la verdad de la vida. Hay que celebrarla, porque lo mejor que tiene la vida es su diversidad. El sistema que domina el planeta nos propone una opción muy clara. Hay que elegir, a ver si querés morirte de hambre o de aburrimiento. Yo no me quiero morir de ninguna de las dos. El sistema dominante de hoy nos impone una verdad única, una única voz, la dictadura del pensamiento único que niega la diversidad de la vida y que por lo tanto la encoge, la reduce a la casi nada. Lo mejor que el mundo tiene está en la cantidad de mundos que él alberga, y eso vale a su vez para América Latina. Lo mejor de ella es la cantidad de Américas que contiene.

Hablaba de un redescubrimiento latinoamericano. ¿Un ejemplo?

Bolivia, con Evo Morales, ha redescubierto su diversidad con mucha dignidad y con el orgullo de decir: “Somos diversos, y somos indígenas. Pero no sólo indígenas. Somos diversos”. Claro que Bolivia es un país como Paraguay, y hasta cierto punto Uruguay, sometido en cierta medida al peso avasallante de los vecinos grandes, y sobre todo de Brasil, que hoy por hoy se opone a que en el Banco del Sur cada país tenga un voto.

¿Cuál es la fuerza de ese proyecto?

El Banco del Sur es la base financiera de la unidad latinoamericana, un proyecto de Chávez, por cierto. Nace como una respuesta a la dictadura financiera del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, en donde no rige el sistema de “un país, un voto”. Los votos dependen del capital invertido: tanto dinero, tantos votos, de modo que el Fondo está dirigido por cinco países, y el Banco por ocho, aunque uno se llame Mundial y el otro Internacional.

¿Se puede recuperar un funcionamiento democrático?

Es muy difícil, por la sencilla razón de que la democracia ha sido más formal que real en los procesos históricos latinoamericanos; y en las democracias, para que lo sean de verdad, no tienen que regir relaciones verticales o jerárquicas, donde hay un mandón y un mandado. Tienen que ser horizontales, solidarias, entre iguales capaces de respetarse y reconocerse, porque la verdad es que no nos conocemos. Tenemos que conocernos para empezar a reconocernos, para saber todo lo que podemos aprender del otro. Desde la conquista española hemos sido entrenados por imperios sucesivos para la ignorancia mutua, para el divorcio y el odio mutuo. La especialidad latinoamericana es la guerra de vecinos.

Brasil puede argumentar que, puesto que es más grande, debe tener más voz.

Eso parte de la base de que la grandeza coincide con lo grandote. Mi experiencia me enseñado que la grandeza no habita lo grandote. Está escondida en la gente anónima, en el día a día que parece insignificante e indigno de atención. Lo grandote suele ser muy mezquino y de alma chiquita. No quiero decir que Brasil tenga alma chiquita, pero no hay que confundir dónde está la grandeza brasileña, que reside en alguna de sus gentes peor tratadas.

¿Héroes anónimos?

En una charla me preguntaron cuál era mi héroe preferido. Yo dije: “El día que me iba al aeropuerto para iniciar este viaje tomé un taxi, y estuve conversando con el conductor. El taxista trabajaba en el taxi entre 10 y 12 horas, pero después tenía otro empleo. Dormía entre tres y cuatro horas por día para dar de comer a sus hijos. Para él no existían los domingos, ni se acordaba de qué eran”. Ese es mi héroe preferido.
Decía antes que el motor de la historia humana es la contradicción. ¿Cree que hay contradicciones dañinas?

No tiene por qué ser así. Toda contradicción es una señal de movimiento. Lo que sí hay son injusticias objetivamente dañinas. En América Latina, el abismo que separa a los que tienen de los que necesitan, a la minoría dominante de la mayoría dominada, es cada vez mayor. Esta es una región desigual en un mundo cada vez más injusto, donde los hambrientos superan los 1.000 millones de personas.

¿Observa hoy día un cambio significativo en América Latina?

Sí. Está ocurriendo algo muy lindo, que es una suerte de exorcismo colectivo de los viejos demonios. Y de algunos nuevos también. Uno de los que dejó la herencia colonial fue la cultura de la impotencia, que te mete la idea en la cabeza de que “no se puede”. Y eso vale para los países pobres y para los ricos. Porque Venezuela es un país objetivamente rico, tiene petróleo, pero tiene metido adentro ese concepto de la impotencia contra el que ahora se intenta luchar. Es difícil, porque la cultura del petróleo te entrena para comprar y no para crear.

¿Qué quiere decir?

Te entrenan con la idea de que no hay que tomarse el trabajo de crear las cosas si se las puede consumir comprando. Es la cultura de consumo, no de creación. Nace de la cultura de la impotencia, que es la peor de las herencias coloniales. Te enseña a no pensar con tu cabeza, a no sentir con tu propio corazón, y a no moverte con tus propias piernas. Te entrena para andar en silla de ruedas, para repetir ideas ajenas y para experimentar emociones que no son las tuyas.

¿Son diferentes las izquierdas de América Latina?

Hay de todo, por suerte, justamente porque somos diversos. Por eso es muy injusto generalizar, sobre todo cuando la generalización proviene de miradas ajenas, que miran juzgándote, y juzgándote te condenan. Hay un complejo de superioridad que tienen los países dominantes en el mundo, que se sienten en condiciones de obligar a los demás a rendir exámenes de la democracia, que son los grandes maestros para decidir quién es demócrata y quién no, qué procesos están bien y cuáles están mal. Y cuando esos profesores de democracia vienen a juzgarnos, a mirarnos desde afuera y a condenarnos de antemano, están ejerciendo un derecho de propiedad que es uno de los derechos más repugnantes de todos.

¿Qué diferencia hay entre los presidentes de Venezuela, Ecuador y Bolivia?

Muchas, porque son expresiones de tres países diferentes. La lista de diferencias es interminable. Pero no es tan interminable la lista de las coincidencias de países que están buscando caminos de liberación después de siglos de opresión y de negación de sí mismos. Son experiencias diferentes de tres países que deciden dejar de escupirse al espejo, dejar de odiar su propia imagen, dejarse de mirar con los ojos de los que los desprecian.

¿Qué papel cumple Brasil en esto?

Uno muy importante, pero el problema es la tentación de una palabra abominable: el liderazgo. Todos los países se atribuyen la intención de ejercerlo y esto genera relaciones contaminadas por el orden jerárquico que niega la igualdad de derechos. Yo no quiero que nadie sea mi líder. No quiero mandar ni ser mandado. No nací para obedecer. Nací para ejercer mi libertad de conciencia. No puedo aceptar la idea de que entre las personas o entre los países haya conductores o conducidos. Hay que ir hacia una sociedad de veras libre.

¿Qué opina de la reelección presidencial?

No me gusta mucho, porque implica cierto apego al poder y eso no es aconsejable en ningún ámbito. El poder en sí, aunque sea un podercito, envenena bastante el alma. Sé que hay que ejercerlo, pero sabiendo que es peligroso. El poder genera monarquías, poderes absolutos, voces que sólo escuchan sus propios ecos incapaces de escuchar otras voces.

¿De dónde procede ese intento de perpetuarse en el liderazgo?

En Europa esto lo atribuyen a la herencia del caudillismo en América Latina, al subdesarrollo, a la ignorancia, a nuestra tendencia al populismo y a la demagogia. Pero hay que asomarse a la historia de los países dominantes para ver hasta qué punto ellos han estado sometidos a la voluntad, por ejemplo, de un tipo completamente loco como Hitler. Es inverosímil: en el país más culto de Europa, millones de personas lo aclamaban. Y los líderes de ahora, ¿qué tienen que venir a enseñarnos? Uruguay tiene una democracia más antigua que la mayoría de los países europeos. Y en materia de derechos humanos, conquistó antes que Estados Unidos y que muchos países europeos la jornada laboral de ocho horas, el derecho al divorcio, y la educación gratuita y obligatoria.

¿Por qué no hay apenas relación entre América Latina y África?

Es un escándalo. Eso proviene del sistema educativo y de los medios de la comunicación. En la mayoría de países de América Latina hay una influencia africana enorme: en la cocina, el deporte, el lenguaje, el arte. Y sin embargo nosotros, de África, no sabemos nada.

¿Por qué?

Por racismo. Sabemos lo que nuestros amos de siglo en siglo han querido que supiéramos, y de nosotros ignoramos casi todo porque a ellos les convenía. Por ejemplo, no les convenía que supiéramos que aquellos esclavos que llegaron de África cargados como cosas traían sus dioses, sus culturas. De todos modos, el desvínculo con África que nació del racismo y la explotación esclava no es latinoamericano, sino de todas las Américas. Por eso me pareció digna de celebración la elección de Obama, aunque luego lo que ha hecho no me convence demasiado.

¿Qué representa Obama?

Uno de mis maestros, don Carlos Quijano, solía decir: “Todos los pecados tienen redención. Todos menos uno. Es imperdonable pecar contra la esperanza”. Con el tiempo aprendí cuánta razón tenía. Lamentablemente, Obama está pecando contra la esperanza que él mismo supo despertar, en su país y en el mundo. Aumentó los gastos de guerra, que ahora devoran la mitad de su presupuesto. ¿Defensa contra quién, en un país invadido por nadie, que ha invadido y sigue invadiendo a casi todos los demás? Y, para colmo, ese chiste de mal gusto de recibir el Nobel de la Paz pronunciando un elogio de la guerra.

¿Cuáles son, en su opinión, los miedos del siglo XXI?

El arte de narrar nació del miedo de morir. Está en Las mil y una noches. Cada noche, Sherezade iba cambiando un cuento por un nuevo día de vida. Pero también creo que el miedo de vivir es peor que el miedo de morir. Y me parece que el asunto, en este mundo y en este tiempo, es ese: el miedo de recordar, el miedo de ser, el miedo de cambiar. O sea: el miedo de vivir.

¿Ve un ejemplo de ese miedo en la Cumbre de Copenhague?

Los asesinos del planeta derraman de vez en cuando alguna lágrima, para que la platea sepa que también tienen su corazoncito. Pero es puro teatro. Bien saben que los modelos de vida de hoy, que ellos imponen, son modelos de muerte. Me pregunto a qué planeta se mudarán estos elegidos del Señor cuando terminen de exprimir la Tierra hasta la última gota.

Fuente: Público.es

domingo, 6 de diciembre de 2009

ENTREVISTA A LYNN MARGULIS

"En EEUU, si no crees en Dios, eres un asesino"

Bióloga. Es una de las principales figuras del evolucionismo mundial y defensora de la simbiogénesis, teoría que explica el mecanismo de la evolución que Darwin no pudo resolver

MARTA DEL AMO – MADRID

Este año se celebra el 150º aniversario de la publicación de El origen de las especies de Charles Darwin. Sin embargo, el paso del tiempo no ha logrado resolver el debate sobre el origen de la selección natural. Los expertos coinciden en que las especies se forman a través de la evolución, pero, ¿cómo se dirige este proceso? A esa pregunta pretende responder la bióloga evolutiva Lynn Margulis (Chicago, 1938). Esta científica, miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y de la Academia Rusa de las Ciencias, ha pasado a la historia por su teoría de la simbiogénesis, según la cual, las diferentes especies son fruto de la fusión de cualidades de distintos organismos simbiosis para formar otros nuevos.
Se cumplen 150 años desde que Darwin publicó su obra. ¿Cuál ha sido el mayor hallazgo en biología evolutiva desde entonces?
La gente habla de selección natural sin saber lo que es. Creen que Darwin dijo que el mecanismo de evolución es la selección natural, pero eso no tiene ningún sentido. Él sabía que hay una fuente de cambios hereditarios, pero no conocía el mecanismo que los genera. Después de Darwin, unos científicos decidieron que esta fuente de cambios era la acumulación de mutaciones al azar, algo que Darwin no dijo y de lo que no se ha encontrado ningún ejemplo. Después de 150 años, se puede decir con certeza que Darwin tenía razón, que existe un proceso de evolución y de selección natural. Esto se ha demostrado gracias a experimentos de bioquímica que no existían en su época. Ahora sabemos que todos los seres vivos tenemos un pasado común y que procedemos de un linaje, pero aún no se ha establecido cuál es la fuente de esa innovación que da lugar a las nuevas especies.
¿Conoce ahora ese mecanismo?
Sí lo sabemos, hay mucha literatura sobre ello, pero está marginada. En 1921, un ruso llamado Boris Mijailovich escribió un libro titulado Simbiogénesis, un nuevo principio de la evolución, pero nadie le hizo caso. Ahora Harvard University Press va a reeditarlo, y para actualizarlo no hemos tenido que hacer nada, ya que no hay nada incorrecto en él. Todo lo que yo he descubierto lo dijo él hace más de 50 años. El pobre murió sin saber que tenía razón.
¿Cómo explicaría, de forma simple, qué es la simbiogénesis?
Tenemos el ejemplo de los líquenes, que es muy clarificador. Son una simbiosis de hongos y algas, una fusión en la que el liquen no tiene ningún parentesco con sus especies de origen. La simbiogénesis forma esas nuevas especies, y la selección natural las escoge y las mantiene. Esta teoría no está en contra de Darwin. La selección natural mantiene, pero no es generadora de cambios. Los que dicen que la evolución se basa en mutaciones al azar se equivocan. También existe una especie de caracoles que ha adquirido genes fotosintéticos. Se alimentan de algas sin digerir nada y en verano se vuelven verdes; no necesitan comer porque realizan la fotosíntesis, una propiedad adquirida de las algas. Cuando acaba el verano, ponen sus huevos y cambian su color a naranja y amarillo hasta que finalmente mueren. Las características de dos organismos diferentes convergen en uno para formar una nueva especie. Sin embargo hay gente muy ignorante que aún así no quiere cambiar su forma de pensar.
Se refiere a su colega Richard Dawkins, defensor de la mutación como fuente de cambio?
Bueno, tuvimos un gran debate con estudiantes universitarios en Voces de Oxford, un homenaje a Darwin que duró más de cuatro horas en el que Dawkins no tuvo nada que decir. Defiende que los genes son egoístas, y eso no es cierto, puesto que sólo son trozos de química. Es un gran orador, pero no sabe ni de biología molecular, ni de geología, ni de simbiogénesis, por supuesto. Sólo dice lo mismo una y otra vez, que somos vehículos de nuestros genes, y que estamos enfocados a la replicación genética, pero nadie se puede replicar sin las células.
¿Cree que se establecerá la teoría de la simbiogénesis como fuente evolutiva?
Lo único que sé es que al final nos extinguiremos todos, como le ha pasado al 99,9% de las especies de la Tierra. El destino de la vida es la extinción, esto es selección natural. Las especies tienen un tiempo de vida de unos nueve a once millones de años. En el caso de los humanos sucederá antes, dentro de unos dos millones de años, aunque ya veremos qué pasa cuando nos quedemos sin petróleo y sigamos con este comportamiento tan poco respetuoso con el medio ambiente. La ignorancia profunda va a continuar. Hay demasiada gente en el planeta y seguirá habiendo pobres, y también gente que salga los sábados a emborracharse. Sobre mi teoría, no puedo hacer una predicción. Sólo creo que tendrá más éxito fuera de EEUU, donde la gente opina que si no eres religioso eres un asesino y no puedes hacer nada moral. Tienen esas ideas estúpidas de que si no crees en Dios no puedes hacer nada bien.
¿Qué opina del creacionismo?
No me gusta meterme en ese tema. Alguien me dijo que el 71% de la población de EEUU está en contra de la evolución y piensa que Dios creó la Tierra y las especies hace 6.000 años, y que nada ha cambiado desde entonces. Dicen que saben lo que saben porque Dios está hablando con ellos. Tienen convicciones que no son científicas y yo no trabajo con esa gente. Eso no es ciencia, sino un tipo de ignorancia peligrosa. Por eso en EEUU tenemos el nivel más bajo de ciencia del mundo civilizado.
En España los jóvenes no quieren estudiar ciencia. ¿Qué les diría usted para estimularlos?
Yo creo que hay que seguir la voz interior. A una persona sana le gusta aprender y la ciencia es un modo de educarse y de saber más del mundo. Si estudias para ganar dinero, la ciencia no es una buena forma de hacerlo. Pero la ciencia no es eso, es aprender, estar rodeado de conocimiento y no sé cómo a la gente no le gusta y no siente curiosidad por su mundo. Pero habrá que reunir sólo a aquellos que estén abiertos a la sorpresa. No se puede cambiar a nadie.
Fuente: Público.es